sábado, 27 de junio de 2009

LA INTERVENCIÓN

La Real Academia de la Lengua, entre otras acepciones, dice que intervenir es tomar parte en un asunto, interponer uno su AUTORIDAD, interceder o mediar por uno, interponer entre dos o más personas que riñen o regañan…


“Desde el punto de vista de la seguridad, la intervención de los Agentes de Seguridad Privada ( en adelante A.S.P.) será el conjunto de acciones que éstos realicen para prevenir, mantener o restablecer la seguridad de las personas y bienes de cuya protección están encargados, o para impedir los delitos relacionados con la seguridad de esas personas o bienes.”

Esas acciones o intervenciones tendrán su fundamento en los siguientes preceptos legales:


-Art. 11 de la Ley 23/92, de Seguridad Privada.

-Art. 71 del Reglamento que desarrolla la Ley 23/92.

-Art. 76 del mismo Reglamento.


En los citados arts. 11 y 71 se definen las funciones de los A.S.P., y en el 76 se indica su actuación o intervención en casos de comisión de delitos.

Por otra parte, la obligación que los A.S.P. tienen de colaborar con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad en los asuntos que se refieran a las personas y bienes, establecimientos o vehículos de cuya vigilancia, protección o custodia estuvieren encargados, se refleja en los siguientes preceptos:


-Art. 1.4 de la Ley 23/92, de Seguridad Privada.

-Art. 66.1 del Reglamento que desarrolla la Ley 23/92.

-Art. 17 de la Ley 1/92, sobre protección de la Seguridad Ciudadana.


Así pues, los A.S.P. durante el cumplimiento de sus servicios, efectuarán intervenciones:


-Por mandato de la ley, en el cumplimiento de sus funciones.

-A requerimiento de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

-Por iniciativa propia.


Sea cual fuere la intervención que realicen y el fundamento por el que la realicen, deberá ajustarse a los principios básicos de actuación señalados en el art. 1.3 de la Ley 23/92, de Seguridad Privada: “El personal de seguridad privada se atendrá en sus actuaciones a los principios de integridad y dignidad, protección y trato correcto a las personas, evitando abusos, arbitrariedades y violencia, actuando con congruencia y proporcionalidad en la utilización de sus facultades y de los medios disponibles”.


ACTUACIONES DEL A.S.P.


El A.S.P., en toda intervención, además de ajustarse a los principios básicos señalados y a lo legislado al efecto, debe poner en práctica unas condiciones que, aunque obvias y sencillas, conviene señalar, pues son imprescindibles para que esa intervención resulte eficiente:

Esas condiciones mínimas son:


-Sentido común: es la facultad humana de juzgar razonablemente los hechos, facultad necesaria en quien ha de juzgar un hecho de forma rápida y razonable para intervenir según las circunstancias.


-Iniciativa: una persona tiene iniciativa cuando obra o decide por su propia cuenta, sin dejar de ajustarse por eso a las normas. El A.S.P. tendrá que tomar decisiones en el mismo lugar de la acción, a fin de resolver el incidente que no puede aplazar su solución.


-Serenidad: esta facultad, junto con la tranquilidad, calma y moderación, permitirá enjuiciar los hechos sin apasionamientos y con dominio de la situación.

Se intentará, por todos los medios, apaciguar y tranquilizar a las personas en sus disputas y a las víctimas o participantes en cualquier situación anómala.



Clasificación de las intervenciones


Según el fin que se persigan las intervenciones llevadas a cabo por los A.S.P., las podemos distribuir en dos grandes apartados:


-Prevención y disuasión.

-Reacción y asistenciales.


Prevención y disuasión:


La intervención parece suponer la existencia de un incidente y la consiguiente reacción o acción por parte del A.S.P., pero el procedimiento por el que interviene en los hechos, o en los posibles hechos, durante la mayor parte de sus servicios es por la prevención y disuasión.

“La máxima eficacia y el mínimo coste (económico, humano, de tiempo y de riesgo) se alcanza cuando se logra evitar un peligro antes de que se manifiesten sus efectos”.

Siempre será preferible evitar la aparición de un fuego o la consumación de un robo que tener que apagarlo o detener al culpable.

La mayor efectividad de la actuación de un A.S.P. se conseguirá cuando no se produzcan incidentes relacionados con el servicio que preste, como consecuencia de las medidas preventivas tomadas al efecto.

Estas medidas perseguirán algunos de los siguientes fines:


-Evitar que se cometan delitos en el lugar objeto de su protección y vigilancia.

-Evitar que algunas personas sena víctimas de esos delitos.

-Impedir la consumación de incidentes de tipo catastróficos (incendios, inundaciones, etc..).

-Impedir la alteración del orden en determinadas concentraciones masivas de público.


La disuasión es la otra faceta de lo que podemos llamar intervenciones pasivas de los A.S.P.. Su sola presencia puede hacer desistir a un posible agresor o intruso de su intento. La mayor dificultad para llevar a cabo una acción hace más improbable su ejecución.

Esta disuasión irá en razón directa a la actitud del A.S.P. en su servicio, materializada en algunas medidas externas, tales como:


-Uniformidad, prestancia y compostura.

-Cumplimiento exigente de horarios.

-Utilización adecuada de los medios disponibles.

-Cumplimiento de todas las órdenes de puesto.

-Trato correcto, pero enérgico y decidido con las personas.

-Estar situado siempre en el lugar adecuado.


Reacción y asistenciales:


Son las acciones realizadas cuando se ha producido ya un incidente de alguno de los siguientes tipos:


-De intrusión.

-Contra la propiedad.

-Contra las personas.

-De alteración del orden.

-Incendios, inundaciones y catástrofes.

-Fortuitos ocurridos a las personas en su lugar de servicio, buscando siempre el equilibrio que se debe mantener entre la obligación de auxiliar a las personas y la vigilancia que debe observar sobre el lugar de prestación del servicio.



FACTORES DE UNA INTERVENCIÓN


Para llevar a cabo cualquier intervención se han de analizar los distintos condicionamientos, variables o factores que influyen en la misma y hacen que cada una sea específica y tenga sus propias características, de tal forma que, ante un mismo supuesto, la variación de uno o más de los factores deberá modificar la intervención.

Algunos de estos factores son:


  1. Ambiente

Es el conjunto de circunstancias de carácter físico, social y personal que facilitarán o no el desarrollo de la intervención.

No será igual una intervención de restablecimiento del orden en un concierto de un grupo de rok en una determinada instalación, que la posible pero improbable intervención por el mismo motivo producido en un concierto de la banda municipal de la localidad en el mismo recinto.

También puede ser distinto el ambiente en unos grandes almacenes de una ciudad en la que se están produciendo problemas socio-laborales, que en los de una ciudad en la que no existen ese tipo de problemas.


  1. Topología

Hace referencia al entorno en el que se va a llevar a cabo la intervención.

Las características del lugar a tener en cuenta son:


-Si es un lugar amplio o reducido.

-Si es un lugar de trabajo, diversión, comercial, etc..

-Puntos conflictivos de la zona de actuación.


En relación con los ejemplos anteriores, existe una notable diferencia entre el citado concierto de rok y el servicio de vigilancia y protección prestado en un centro comercial.


  1. Información

Es un factor que influye considerablemente en el desarrollo de una intervención.

Es uno de los factores a tener en cuenta a priori al realizar cualquier servicio, ya que una de las principales medidas será obtener la mayor información posible, datos o instrucciones, en relación con el mismo como por ejemplo:


-Modalidades delictivas o incidentes o incidentes que predominan en el sector.

-Días y horas que registran las mayores incidencias.

-Zona más conflictiva.

-Tipología de delincuente o de público en general que predomina.


  1. Medios

La calidad de los recursos de que se dispone o se puede disponer en un determinado momento influyen condicionando la posible intervención.

Hay que recordar la limitación que la propia ley impone al A.S.P. en el uso de sus medios de defensa, frente al uso indiscriminado de los medios de que dispone quien se coloca al margen de la ley. Debe tenerse en cuenta no sólo los medios materiales del propio equilibrio del A.S.P. y los físicos y electrónicos instalados para auxiliarle en su trabajo, sino también los personales disponibles, y entre ellos el auxilio que pueden prestarle en una situación de emergencia los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad al ser requeridos para ello, así como el personal perteneciente a otras instituciones, como Cruz Roja, Bomberos, etc..


  1. Sujeto pasivo

Es un factor esencial en el desarrollo de una intervención, ya que esta recae primordialmente sobre personas, de tal manera que un mismo hecho concreto, en las mismas circunstancias, requerirá una variación sustancial de aquellas en función del individuo que se vea afectado, considerando su edad, cultura, fuerza, idioma, situación personal, etc….


  1. Consecuencias

La intervención se realiza, lógicamente, para obtener un determinado fin para el que cuenta con unos recursos y unos medios que ya se han comentado.

Ese fin será mantener la seguridad de las personas y los bienes, impedir la comisión de delitos en esos lugares, auxiliar a las personas, etc…. Es decir, de la intervención resultarán unas consecuencias que, en general, serán positivas pero que, por determinadas circunstancias, pueden resultar negativas.

Al mantener la seguridad de una persona puede lesionarse al delincuente, o incluso a un tercero accidentalmente. Al tratar de extinguir un fuego pueden producirse unos daños en el lugar del mismo. Estas posibles consecuencias deben tenerse previstas e intentar que el resultado de la intervención no sea contraproducente, generando una situación tan grave o más que la que se trató de evitar.



PATRULLA Y VIGILANCIA MÓVIL


Todo sistema integral de seguridad está compuesto por unos medios humanos, técnicos y organizativos que se complementan y cooperan para obtener esa seguridad.

Los medios humanos realizan su cooperación al sistema de una manera estática (puesto de vigilancia, controles, etc...) y de una manera dinámica, bien desplazándose pie a tierra o utilizando elemento móviles, tales como vehículos (automóviles, motocicletas, etc…), caballos e incluso en determinadas circunstancias helicópteros.

“El método básico de seguridad móvil es la patrulla, que consiste en la realización de unos recorridos, aleatorios o establecidos de antemano, a través de demarcación o zona, con dos misiones fundamentales: proteger e informar.”


La protección está basada, a su vez, en la prevención y la disuasión:


- Se protege una instalación si prevenimos la delincuencia en general, los incidentes (incendios, inundaciones, etc.) e incluso los accidentes laborales.


- La disuasión se consigue con la presencia del A.S.P. en la zona que patrulla, obteniendo una disminución del riesgo en la misma.


La información tiene su mejor fuente en la patrulla, que permitirá prevenir posibles daños e investigar los ya producidos, proporcionando un conocimiento permanente del estado de la instalación mediante los partes diarios de servicio y los informes de incidencias.

Para realizar su servicio con eficacia, la patrulla deberá:


- Observar.

- Conocer la instalación.

- Corregir situaciones defectuosas.

- Informar.


Observación


La observación es el proceso de recopilación de información utilizando todos los sentidos y los medios auxiliares disponibles. Se basa en advertir todo aquello que no está como debiera y en lo que está y no debería estar.


Conocimientos de la instalación


El conocimiento de la instalación es fundamental para poder observar bien, ya que mal se podrá apreciar si lo observado es correcto o no, si se desconoce cuál debe ser la situación normal de lo observado.

Se deberá conocer:


- El propio recorrido de la patrulla.

- La estructura física de la instalación.

- Las normas establecidas de la instalación.

- Los procedimientos establecidos ante emergencias.

- La ubicación de los equipos de emergencias.

- El personal propio de la instalación.

- El personal asiduo (proveedores, mantenimiento, etc.).

- Los vehículos fijos y asiduos.


Corrección de situaciones anómalas


Corregir situaciones anómalas será uno de los cometidos de los A.S.P. durante su servicio de patrulla, ya que en el desarrollo de este se encontrará con diferentes situaciones que deberá corregir para evitar incidentes y pérdidas y conseguir la vuelta a la normalidad.

Estas situaciones las podemos considerar dividas en tres grupos, según su importancia y gravedad:


Situaciones leves: son aquellas situaciones fácil y rápidamente solucionables por el A.S.P., para lo cuál deberá:


- Analizar la situación.

- Corregirla.

- Comprobar la vuelta a la normalidad.

- Informar.


Situaciones graves: son las detectadas pero no solucionables por el A.S.P., el cuál deberá:


- Aanlizar la situación.

- Comunicarla a la entidad correctora.

- Evitar que la situación se deteriore.

- Comprobar la vuelta a la normalidad.

- Informar.


Situaciones muy graves o de emergencias: son aquellas situaciones que pueden ser origen de una catástrofe, bien en el ámbito de la instalación, bien en ámbito público, en las que el A.S.P. deberá:


- Analizar la situación.

- Comunicarla con urgencia, según instrucciones.

- Aislar la zona.

- Canalizar la ayuda.

- Colaborar activamente en la corrección.

- Comprobar la vuelta a la normalidad.

- Informar.


TIPOS DE PATRULLAS


En cuanto al medio utilizado, ya se ha dicho que la patrulla puede realizarse a pie o motorizada, para lo que se deberán tener en cuenta los factores de tiempo, climatología, espacio o distancia, funciones, lugar donde realizarla, información a obtener, etc…


Patrulla a pie


Es la realizada por uno o más A.S.P. sin utilizar en el recorrido ningún medio mecánico ni animal para desplazarse. Sus ventajas pueden ser:


-Capacidad de sorpresa.

-Observación puntual y detallada.

-Mayor practicabialidad en algunos itinerarios.


Patrulla motorizada


También constituida por uno o dos A.S.P., es la que realiza el recorrido utilizando medios o animales para desplazarse, tales como turismos, vehículos todo-terreno, motocicletas, caballos, etc… Sus ventajas son:


-Cubrir áreas más amplias.

-Observaciones más amplias.

-Rapidez de respuesta ante emergencias.

-Uso del medio ofensiva y defensivamente.

-Utilización en condiciones climatológicas adversas.

-Mayor eficacia ante incidencias y catástrofes.

En cuanto a la forma de realizarla, tanto si es a pie como motorizada, podrá ser una de las siguientes:


Selectivas


Es aquella que, al programarla y posteriormente en su realización, pretende fijar una mayor atención en zonas o puntos determinados debido a sus características particulares.


Abiertas o vistas


Es aquella en la que se pretende, fundamentalmente, la disuasión, utilizando la presencia completamente visible de A.S.P., vehículos, animales, medios auxiliares, etc…


Discreta, o enmascaradas


Es la que se realiza tendiendo a conseguir la mayor discreción, intentando detectar o corregir situaciones que se vienen observando y que dan lugar a pérdidas o perjuicios de otro tipo.

En cuanto al horario en que se realizan, las patrullas pueden ser:


Diurnas


Son las realizadas con luz natural, obteniendo las ventajas que proporciona para la observación y los movimientos propios. Por el contrario, tiene el inconveniente de ser muy detectable ante un hipotético observador.


Nocturnas


Son las realizadas durante la noche, y serán muy frecuentes y necesarias por entender que el nivel de riesgo aumenta durante esas horas.

Tienen el inconveniente de una mayor dificultad de movimiento y observación, pero a la vez proporciona mayor protección propia. En las realizadas en época invernal, habrá que añadir como inconveniente las inclemencias de la climatología.

En cuanto al ritmo de realización, se pueden considerar las siguientes:


Periódicas


Realizadas a intervalos de tiempo determinado con una dependencia horaria, por lo que son fácilmente controlables por un observador, perdiendo así parte de su efectividad.


Aleatorias


No observan ningún tipo de rigidez horaria, aunque puede estar convenido el momento de su iniciación pero variándolo constantemente.

Son más eficaces por su difícil control exterior.


NORMAS DE REALIZACIÓN


Las patrullas deben tener en cuenta unas normas durante su realización para conseguir el máximo de eficacia con el mínimo riesgo.

Las más importantes pueden ser las siguientes:


-Utilizar, y comprobar previamente su estado, todo los medios o elementos auxiliares con que puede contar el A.S.P., siendo los más habituales los siguientes:


- Recopiladores de datos.

- Equipos de radio.

- Vehículos.

- Linternas, en su caso.

- Prismáticos, según el lugar y extensión del recorrido.

- Ropa adecuada al horario, estación y climatología.

- Perros adiestrados.


-Circular cerca de las paredes, muros o cualquier otro elemento que, en caso de necesidad, pueda proporcionar protección.

-Al doblar esquinas, separarse de la pared.

-Al entrar en locales, despachos, almacenes, etc., no dejar la llave en la cerradura exterior ni siluetearse en las puertas durante la noche.

-Si la patrulla es a pie y realizada por dos A.S.P., uno irá más adelantado que el otro, y este situado a la derecha o izquierda del que le precede, según que la cobertura existente esté a la izquierda o a la derecha, respectivamente.

Al doblar esquinas, el más atrasado se adelantará por el centro de la vía.

-Al usar la linterna, cuando sea necesario, deberá portarse lejos del cuerpo.

-En las patrullas motorizadas, comprobar el estado del vehículo en todos sus niveles antes de iniciarlas.

-Durante el desplazamiento, circular a 40 km/h como máximo.

-Las ventanillas del vehículo, caso de tenerlas, deben ir bajadas si lo permite la climatología.

-En un recinto cerrado, sin tráfico y con iluminación exterior suficiente, circular sin el alumbrado del vehículo.

-En caso de agresión, utilizar el vehículo como defensa.

-No realizar maniobras bruscas innecesarias durante la conducción.

-No trasladar en el vehículo a ninguna persona ajena a la patrulla, a no ser heridos o detenidos.



INTERVENCIONES DE PATRULLAS SOBRE VEHÍCULOS


La patrulla móvil sobre vehículo se podrá encontrar en situaciones de tener que controlar e identificar a personas y vehículos.

En el control de personas, se procederá como se ha indicado para la realización del control de seguridad a pie.

En el control de vehículos, los datos básicos para referenciar un vehículo son:


-Nº de matrícula.

-Marca.

-Modelo.

-Color.

-Nº de ocupantes.

-Sentido de la marcha.

-Características particulares.


Procedimiento en situación normal


a) A.S.P. Conductor:


- Detener el vehículo patrulla unos metros detrás, y medio vehículo a la izquierda del que va a ser controlado.

- Mantener en marcha el motor del vehículo patrulla.

- Informar por radio de los datos básicos del vehículo y del lugar exacto en que se va a efectuar el control.

- Colocar el radioteléfono en el asiento y apearse del vehículo protegiéndose con la puerta abierta.

- Proteger al A.S.P. que realizará el control, permaneciendo atento a la realización del mismo y al entorno.


b) A.S.P. acompañante:


- Apearse del vehículo patrulla por su puerta correspondiente y dirigirse el vehículo a controlar.

- Situarse próximo y a la izquierda del mismo, colocándose algo retrasado respecto a la puerta del conductor.

- Observar el interior del vehículo.

- Presentarse y anunciar su intención.

- Proceder a las comprobaciones usuales.


Procedimiento en situación de alarma


a) A.S.P. conductor:


- Informar por radio de los datos básicos del vehículo a controlar y del lugar exacto donde se encuentra.

- Al llegar a su altura, indicarle que debe detenerse mediante megáfono o indicación gestual.

- Apartar el vehículo a controlar hacia el arcén, bordillo o cuneta en el lado que ofrezca menos riesgo, obligándole a detenerse en la calzada.

- Apearse inmediatamente y buscar refugio en la parte posterior del vehículo patrulla, observando los movimientos del conductor del vehículo a controlar.

- Pedir al conductor que desconecte el motor y el alumbrado en su caso, y que se apee del vehículo con las llaves en la mano, colocándose apoyado sobre la parte delantera de su vehículo, dándole frente.

- Todo lo anterior se indicará verbalmente desde la posición inicial.

- A continuación, se procederá al control, identificación, cacheo y esposamiento si se considerase necesario.


b) A.S.P. acompañante:


- Apearse inmediatamente del vehículo por la puerta del conductor y buscar refugio en la parte anterior del citado vehículo.

- Solicitar a los ocupantes del vehículo a controlar, si los hubiera, que se apeen del mismo por la puerta de la derecha.

- Una vez fuera, se les indicará que se alejen del vehículo y se apoyen sobre los muros, paredes u otros vehículos, dándoles frente, y que esperen ser controlados.

- Todo se indicará verbalmente desde la posición inicial.

- Posteriormente, se procederá al control, identificación, cacheo y esposamiento si se considera necesario.

- Respecto a la defensa o al arma de fuego, caso de estar autorizado para portarla, se procederá en igual forma que se ha indicado para el control a pie en situación de alarma.



INTERVENCIONES DIURNAS Y NOCTURNAS


Se ha tratado hasta aquí de los diversos tipos de patrullas en las diferentes circunstancias en que se realiza este servicio y con los diferentes medios que pueden realizarse.

Por tener una incidencia especial en su desarrollo, la circunstancia de efectuarse de día o de noche, es decir, que la patrulla sea diurna o nocturna, se va a insistir específicamente en las diferencias existentes en uno u otro caso. Durante el día, el sentido más usado es la vista, que nos permite mejor información al tener mejor observación, y durante la noche, es el oído el mejor aliado de quien ejerce la vigilancia.

Es de gran importancia acostumbrarse a los ruidos nocturnos, no tener temor y saber distinguirlos y localizarlos, pero para ello es preciso un periodo de adaptación.

Para poder mantener la atención durante la noche, se deben tomar alimentos que permitan mantener el nivel de actividad, pero debe hacerse de una forma ligera para evitar adormecerse. Es bueno tomar zumos, leche, agua, etc…

La patrulla nocturna debe hacerse despacio, fijándose en todos los detalles que puedan alterar la seguridad, teniendo conciencia de la posibilidad de riesgo y las consecuencias que podría tener una actitud negligente. Debe fijarse especial atención en los puntos críticos y vulnerables, que durante la noche adquieren más importancia por aumentar la posibilidad de ser vulnerados.


Medios de apoyo


La linterna es un herramienta muy eficaz si se utiliza adecuadamente. Su uso se limitará a lo estrictamente necesario, y siempre se mantendrá separada del cuerpo al utilizarla. No hay que olvidar que, si un A.S.P. conoce perfectamente el lugar de trabajo y su entorno, la oscuridad será aliada suya.

El alumbrado puede prestar un triple apoyo, sirviendo para:


- Facilitar una adecuada posibilidad de vigilancia y observación.

- Servir de dispositivo de alarma, utilizándolo súbitamente.

- Dejar en penumbra zonas consideradas esenciales desde las que se pueda observar sin ser detectado.


También hay que considerar la importancia del apoyo animal con perros adiestrados, tanto en su faceta de detección de intrusos como de disuasión por su presencia.


Normas prácticas


Aunque algunas de estas normas se han citado anteriormente, recomendaremos que:


-El conocimiento del perímetro y de las entradas y salidas ayuda en el desarrollo de una patrulla nocturna.

-Nunca se debe mostrar un componente de la patrulla sobre un fondo luminoso.

-Tener en cuenta que al pasar de zonas iluminadas a otras que no lo están, la retina tarda un tiempo en adaptarse, durante el cual la visión no es correcta.

-La patrulla a pie, formada al menos por dos A.S.P., deben realizarse caminando ambos separados y teniendo especial cuidado de no iluminar al otro con la linterna en caso de utilizarla.

-Se debe prestar atención a los ruidos, que, una vez familiarizados con los habituales, permitirán detectar los que no lo son.

-Si se sorprende a una persona en una zona no iluminada correctamente, se debe utilizar la linterna dirigiéndola sobre el rostro mientras que el otro A.S.P. actúa.

-La patrulla sobre vehículos, en polígonos o urbanizaciones suficientemente iluminadas y cerradas al tráfico, debe circular sin el alumbrado del vehículo.



COMUNICACIÓN CON LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD


La Patrulla es un servicio que, por su especial situación de aislamiento en que se realiza, debe mantener asegurado el enlace con su propia central de control, y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando los medios de que disponga lo permitan.

La patrulla a pie, normalmente, no podrá establecer esa comunicación directa con dichas Fuerzas. En caso de ser necesario requerir su presencia, deberá hacerlo a través de la citada central de control. Las patrullas motorizadas, que tienen la posibilidad de tener instalado en su vehículo un medio radio de potencia suficiente, podrán establecer la comunicación directamente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, debiendo mantener reservado un canal de su emisora para materializar ese enlace en caso de emergencia que requiera su presencia en el lugar del recorrido de la patrulla.


“Mantener la comunicación con las Fuerzas y Cuerpo de Seguridad debe ser una preocupación permanente para el personal de seguridad privada, cualquiera que sea el servicio que estén desarrollando”.


En relación con la comunicación, que de manera general debe establecer el personal de seguridad privada con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el articulo 97 del Reglamento se Seguridad Privada dice que “los jefes de seguridad canalizarán hacia las dependencias de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad las comunicaciones a que se refiere el articulo 66 de este Reglamento, y deberán compadecer a las reuniones informativas o de coordinación a que fueren citados por las autoridades policiales competentes”.


En el citado articulo 66 en su punto 2 dice: “… deberán comunicar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, tan pronto como sea posible, cualesquiera circunstancias o informaciones relevantes para la intervención, así como todo hecho delictivo de que tuviesen conocimiento en el ejercicio de sus funciones”.