martes, 19 de enero de 2010

Petición de 912 años para seis 'grapos' por matar a dos vigilantes

La Audiencia Nacional juzga desde hoy el asalto a un furgón en 2000

El fiscal pide un total de 912 años de cárcel para seis miembros de los GRAPO, incluido su histórico jefe, Manuel Pérez Martínez, el Camarada Arenas, por el atraco a un furgón blindado de la empresa Prosegur en Vigo (Pontevedra), en el que fueron asesinados dos vigilantes y otras cuatro personas resultaron heridas. El juicio, que comienza hoy en la Audiencia Nacional, se dirige contra el también histórico Fernando Silva Sande, y los grapos Israel Torralba, Mónica Refojos, Esther González Ilarraz y Marcos Martín Ponce.

El 8 de mayo de 2000, un comando de seis miembros de los GRAPO colocó tres cargas explosivas al paso del furgón blindado de Prosegur que hicieron explosión cuando el vehículo se dirigía a la Gran Vía de Vigo, en un traslado de fondos del Banco de España.

La carga principal fue colocada en el centro del carril de la carretera, alcanzando al furgón y causándole importantes daños que lo inutilizaron. Dos cargas más hicieron explosión y otra no llegó a estallar.

Al detenerse el furgón, los grapos abrieron fuego con sus armas desde ambos costados. Los vigilantes jurados Jesús Sabral Otero y Manuel Espada Pérez salieron del vehículo para repeler la agresión, resultando el primero gravemente herido por los disparos de los agresores. Espada consiguió refugiarse en el compartimento trasero de carga, y aunque sufrió lesiones por disparos de Silva Sande, consiguió alcanzar al asaltante Marcos Martín Ponce. El conductor del furgón, Gonzalo Torres Lage, salió por la puerta izquierda del vehículo siendo alcanzado por disparos del comando terrorista.

Durante el atraco, el grapo Israel Torralba consiguió colocar una bomba lapa en la ventanilla posterior. Una vez abatidos los vigilantes de seguridad, el jefe del comando terrorista, Fernando Silva, logró apoderarse de tres bolsas de plástico con moneda fraccionaria, que abandonó antes de introducirse en el vehículo preparado para la huida.

Como consecuencia de los disparos fallecieron el conductor del furgón, Gonzalo Torres, y el vigilante Jesús Sobral, y heridos Manuel Espada y el grapo Martín Ponce. También resultaron con lesiones tres transeúntes.