jueves, 26 de abril de 2012

Los recortes dejan sin vigilantes los cuatro centros para atender a mujeres maltratadas

Los recortes que está imponiendo a velocidad de crucero la Generalitat Valenciana en sus empresas dependientes y servicios públicos no dejan títere con cabeza, en el sentido más literal. Los ajustes presupuestarios y del gasto corriente se ceban ahora con uno de los sectores más sensibles y vulnerables de la sociedad actual: las mujeres que sufren violencia de género. La Conselleria de Bienestar Social ya tiene decidido suprimir, desde el 1 de junio, la figura del vigilante de seguridad en los cuatro centros Mujer 24 Horas de atención integral a mujeres víctimas de malos tratos físicos o psíquicos, agresiones y acoso sexual y abuso de otros tipos.

Frente a la vigilancia reglada que había hasta ahora en los cuatro centros de Alicante, Valencia, Castellón y Dénia (entre cuatro y seis profesionales del sector de la seguridad privada, de empresas especializadas), estas casas de acogida encargadas de reaccionar legal y administrativamente contra los maltratos exhibirán en su puerta desde el próximo mes a subalternos.

Se trata de otra figura profesional en el convenio del sector privado de seguridad, que tiene menos capacidad de persuasión ante una eventual visita por parte del maltratador o acosador, según explican fuentes del sector y también la secretaria general de CC OO en l'Alacantí-Les Marines, Consuelo Navarro. Fuentes oficiales de Justicia y Bienestar Social que dirige el conseller Jorge Cabré confirman a este diario el cambio y lo justifican directamente en los «ajustes» del gasto de la Administración autonómica, pero se niegan a hablar de que se reduce la seguridad preventiva o persuasiva en estos centros de atención que abren todos los días del año y a todas horas del día.

La dirección general de Familia y Mujer, cuyos técnicos son los que han decidido este cambio laboral de peso, asegura que los cuatro centros Mujer 24 Horas estarán conectados directa y permanentemente con una central de alarmas, lo que supone que ya no existirá la figura disuasoria del vigilante de seguridad (vaya o no armado). En el centro de Benalúa de Alicante, este trabajo lo venía realizando la empresa Eulen, según explican desde CC OO, cuyos delegados sindicales ya han dado las voces de alarma en los últimos días.

Abogadas y psicólogas

Los técnicos de Bienestar Social sopesaron de dónde recortar en las últimas semanas. Finalmente, decidieron que era mejor aplicar el recorte en el ámbito de la seguridad de sus centros que en el de los equipos multidisciplinares que conforman trabajadoras sociales, psicólogas y abogadas expertas en asuntos de familia. «Tan importante es garantizar la seguridad, que está garantizada con la central de alarmas y los subalternos, como que las mujeres afectadas por maltrato recuperen lo antes posible la normalidad absoluta», explica la Conselleria de Bienestar Social.

La voz de alarma de la supresión de vigilantes jurados en estos centros de acogida, en los que las mujeres afectadas son derivadas por la Policía o enviadas desde las Oficinas de Atención a las Víctimas del Delito (OAVD), la dieron los delegados sindicales de CC OO hace unas semanas tras la publicación en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana de la licitación para el ambiguo «servicio de gestión integral de los centros de mujer».

Este concurso está valorado en 3.379.508 euros, con el IVA excluido y es para un año, a partir del 1 de junio, según precisa la Conselleria. La tramitación de la licitación se ha hecho por la fórmula de urgente y procedimiento abierto dada la premura con la que el Consell quiere aplicar los recortes en los gastos para evitar a toda costa cualquier sombra sobre una posible intervención e las cuentas públicas por parte del Estado.

FUENTE:   http://www.lasprovincias.es/v/20120426/alicante/recortes-dejan-vigilantes-cuatro-20120426.html