domingo, 5 de agosto de 2012

42.000 alarmas saltan en verano

Maleta en mano, miles de personas se han ido de vacaciones. Han cerrado la puerta con doble vuelta y han bajado las persianas a la mitad, para dar la impresión de que hay gente en casa. Pero esas tácticas no son infalibles. Aunque la crisis ha obligado a muchos a reducir el presupuesto también en seguridad, la facturación de las principales firmas del sector no ha dejado de registrar un repunte en verano, en algunos casos hasta el 40% e incluso el 80%.
Según Securitas Direct, que comercializa esos servicios desde 1993 y cuenta con unos 30.000 clientes en Euskadi, la demanda empieza a repuntar desde junio. «Pasamos de una media normal de 650 llamadas al mes a casi 900», explica Santiago Rubio, gerente de la firma en Bizkaia, quien agrega que la crisis económica ha vuelto precavidos a algunos propietarios y ello ha provocado que las ventas de su empresa hayan subido un 38% en el País Vasco. El año pasado, entre julio y agosto, las alarmas de Securitas Direct en la comunidad autónoma saltaron 42.000 veces, unas veces por error, pero otras por la acción de extraños.
La Ertzaintza ofrece los consejos de siempre: no comentar en público las fechas del viaje, mantener los objetos de valor protegidos e identificados... Y si al regreso el daño ya está hecho, no entrar en el domicilio hasta que lleguen los agentes y no tocar objetos que hayan podido ser manipulados por los ladrones.
En Seprogin, otra empresa de seguridad con 9.000 clientes en Euskadi, la contratación de alarmas también se incrementa en estas fechas. «Este año me atrevería a decir que no ha habido un cambio tan acusado», admite el gerente, Juan Luis Ibáñez. «Supongo que habrá sido por la crisis. Pero aun así la demanda crece mucho».
«No se paga porque sí»
Lo hace hasta el punto de que la clientela de Seprogin sube el 20% en hogares, el 15% en negocios y el 80% en andamios, ya que ahora algunas comunidades de vecinos aprovechan estos meses para acometer obras en sus fachadas. «No se pagan alarmas porque sí, sino porque existe un problema real. Los robos han aumentado», afirma Ibáñez.
Las alarmas y las cámaras son las alternativas más solicitadas, pero existe un sinfín de posibilidades. Cerrojos dobles y antiganzúa, puertas acorazadas... Todo es útil para ganar en tranquilidad. «Este año todavía estamos recibiendo clientes por lo ocurrido en marzo», aseguran en la Cerrajería Somera, de la capital vizcaína. Se refieren a una banda especializada que utilizaba ganzúas para abrir puertas y desvalijar viviendas.
Asier Martín, de Bilbao Cerrajerías, cree que hay más delincuencia. « Todos los días, todos, tengo que atender a personas por este tema, y estoy seguro de que la competencia está igual», declara. En su negocio, la demanda se concentra en los hogares y trasteros. «La gente quiere mucha seguridad, y tal y como están las cosas, es lógico. Veremos lo que ocurre a la vuelta de vacaciones», comenta Asier Martín.

FUENTE :  www.elcorreo.com