domingo, 9 de septiembre de 2012

Cuatro municipios del Tarragonès contratan seguridad privada para evitar robos en el campo


Lejos de reducirse, los robos en fincas agrícolas del Tarragonès han ido a más en los últimos meses y los payeses temen que los ladrones se lleven, también, la cosecha de frutos secos, muy rica en la zona. Hartos de depender del patrullaje de la policía local y de los Mossos d'Esquadra -que hace poco se comprometieron a reforzar con más agentes y recursos su presencia en los campos para disuadir a los asaltantes- cuatro municipios de la comarca han decidido tomar medidas por su cuenta y han recurrido a una empresa para que se encargue directamente de la vigilancia de las propiedades y de la producción. A través de las sociedades locales de cazadores también se pretende regular la presencia de cazadores furtivos.
Constantí y Vilallonga del Camp han sido las primeras localidades en llevar a cabo la iniciativa y ya han firmado un convenio con la entidad ecologista l'Escurçó, con sede en Mont-roig del Camp, que hace unos meses puso en marcha la primera empresa de Catalunya dedicada a la seguridad medioambiental. Dicha firma, que abarca servicios de vigilancia en parques naturales, reservas de caza, fincas rurales privadas o en parques eólicos, aporta guardas que recorren los campos de los términos municipales en cuestión para evitar robos en una época del año especialmente sensible para los agricultores de la zona, que están a punto de recoger la cosecha de avellana, almendra y algarroba.
La Pobla de Mafumet y El Morell tienen previsto firmar este mismo convenio en las próximas semanas con el fin de tranquilizar a los agricultores. El alcalde de El Morell, Pere Guinovart, ha explicado que cada municipio aporta unos 4.000 euros para pagar a la empresa y considera que es una medida "totalmente necesaria" teniendo en cuenta que "los esfuerzos de los cuerpos policiales no son suficientes para garantizar la seguridad en los campos y evitar la pérdida de maquinaria y de cosecha". Guinovart admite que los robos no han cesado y que, incluso, se han incrementado recientemente, si bien reconoce que, en muchas ocasiones, los mismos campesinos deciden no denunciar los hurtos pese a comportarles pérdidas importantes.
Evaluación a final de año Según Guinovart, la intención es que las patrullas de seguridad privada empiecen a funcionar en cuestión de pocas semanas. El convenio firmado por los municipios se alargaría, inicialmente, hasta finales de año, plazo que se han fijado las cuatro localidades del Tarragonès para decidir si continúan o no con esta medida, en función de si los resultados son óptimos y se detecta un descenso de los robos y hurtos. Cabe recordar que hace dos veranos, en Mont-roig del Camp ya se organizaron patrullas nocturnas de agricultores y que esta pasada primavera amenazaron con repetir la acción si los Mossos no se comprometían a reforzar su presencia en los campos