martes, 15 de mayo de 2012

El agresor esta armado y se mueve en ambientes de la delincuencia

El parte de actuaciones de los vigilantes del Centro Mujer 24 Horas de atención a mujeres maltratadas de Alicante revela la importante y decisiva función disuasoria de estos guardas de seguridad que realizan su trabajo desde el año 2006 y logran no solo ahuyentar al presunto agresor, sino también requisar armas blancas que utilizan las supuestas maltratadas cuando, presas del pánico y ante la defensa de otro eventual ataque, van a solicitar auxilio a estas oficinas de Bienestar Social.

Como viene informando este diario, la Conselleria de Justicia, a través de la dirección general de la Familia, va a suprimir la figura del vigilante de seguridad en favor de la figura laboral del subalterno, una inferior en el convenio colectivo de la seguridad privada. Este cambio ha desatado la alarma en los equipos multidisciplinares de estos centros y de las casas de acogida (trabajadoras sociales, sicólogas, abogadas y administrativas). La Conselleria viene manteniendo que, con una central de alarmas conectada a la Policía Nacional, será suficiente para garantizar la seguridad de la red Mujer 24 Horas.

Los partes diarios recogidos en los ficheros de estos centros desde enero del 2007 ponen de manifiesto que el trabajo es intenso y apareja riesgos evidentes para trabajadores y usuarias. En una actuación realizada el 2/11/2010, el vigilante de guardia advierte de que «la usuaria está recibiendo amenazas de muerte, me comenta que el agresor ha contratado a alguien, por lo que puede ser que vengan buscándola, el peligro vendrá cuando mañana por la mañana la traiga la Guardia Civil del Juzgado de Orihuela. El agresor está armado y se mueve por los ambientes de delincuencia de la zona», avisa el vigilante al equipo multidisciplinar del centro, es decir, trabajadoras sociales, sicólogas y abogadas.

Los vigilantes jurados (hombres y mujeres) diversifican sus labores y hacen, incluso, de cuidadores de niños menores en la sala de espera, mientras la supuesta maltratada la atienden en las oficinas de dentro. Hay otra actuación del 23 de septiembre del 2010 que ejemplifica este hecho: «Me comenta el compañero Ricardo que el agresor de la usuaria que duerme en la sala de espera con los dos niños vive cerca del centro, por lo que hay que tener cuidado», avisa a los técnicos.

En decenas de acciones de los vigilantes, su trabajo disuasorio no es suficiente y se ven obligados a avisar a la Policía Nacional. Hay actuaciones preventivas en las que incluso se requisan armas blancas a las supuestas maltratadas. Así ocurrió a una mujer, que el 15 de agosto del 2008, se presentó en el centro con tres navajas, presa del pánico, por si tenía que defenderse ante otro eventual ataque. Todos los trabajadores de la red Centro Mujer 24 Horas de la Comunitat están molestos con unas recientes declaraciones radiofónicas de la directora general de Familia y Mujer, Celia Ortega, según la cual la función de los vigilantes es llamar a la Policía en caso de incidente y que, con el dinero que se va a ahorrar la Conselleria, se construirá una casa de acogida en Valencia. «Es una remodelación», aclaran los trabajadores.

http://www.laverdad.es/alicante/v/20120515/provincia/agresor-esta-armado-mueve-20120515.html